Bronces Califales

Con motivo del depósito de las piezas procedentes de la Fundación Carlos Ballesta, el MUSEO DE LA ALHAMBRA reúne una serie de bronces conservados en el Museo Arqueológico de Granada y en las colecciones del propio Museo de la Alhambra, ofreciendo la oportunidad de comparar variantes decorativas sobre piezas de un mismo uso como patas de apoyo a arquetas o braseros.

La Fundación Carlos Ballesta adquirió estas piezas para evitar su salida del estado Español y depositarlas en el Museo de la Alhambra, ejerciendo una gran labor de mecenazgo y protección patrimonial, que se encuentra entre sus funciones además del estudio y promoción de la cultura
morisca.

Las patas más sencillas levantan y sirven de apoyo a un contenedor o brasero de forma moldurada, pero el resto muestran una misma iconografía en el que aparece una garra de león e inicio de la pata que remata en una cabeza rugiente. La representación del león se puede ver en la pila de ciervos y leones del palacio de Almanzor, también de época califal, expuesta en la sala IIIA de este Museo y se repite en el tiempo su representación de manera constante hasta el periodo nazarí, como puede observarse en la Fuente de los Leones de la Alhambra y en los dos leones del Maristán expuestos en la sala IV de este museo.

Su posible fabricación por el procedimiento “a la cera perdida” permite repetir los diferentes ejemplares de manera casi idéntica. La decoración principal aparece en el molde, mientras que los detalles de pelaje y
cejas están hechos, con posterioridad, a cincel.

Estas piezas demuestran la existencia de una cultura común y las relaciones artísticas entre al-Andalus e Ifrīquīya durante los siglos X-XI., como podemos ver en una pieza similar a las expuestas que se conserva
en el Museo de Artes Decorativas de París, procedente de la Qal´a de los Banu Hammad, capitel de los hammadíes (Argelia).

Bronces Califales