Joyas bibliográficas

Historia del rebelión y castigo de los Moriscos del reyno de Granada

Historia del rebelión y castigo de los Moriscos del reyno de Granada.

Luys del Marmol Carvajal
Malaga, Juan Rene, 1600
Medidas totales: 263 x 179 mm

Luís del Marmol Carvajal, era hijo natural, pero reconocido en 1528, de un escribano de la Chancillería de Granada, Pedro del Mármol. Sirvió como soldado a Carlos V y Felipe II, peleando en las campañas africanas e italianas; estuvo ocho años preso en Argel, donde aprendió el árabe y desde donde recorrió casi toda la ribera sur del Mediterráneo hasta el confín de Egipto. Se cree que volvió a España en 1557. Aprovechó su amplia experiencia africana para redactar los tres libros de una Descripción general de África, sus guerras y vicisitudes, desde la fundación del mahometismo hasta el año 1571 (1573-1599), donde se amplía la obra clásica de León el Africano añadiendo su experiencia personal, la de otros y varias fuentes más. Su discurso aparece centrado en los intereses comerciales de los españoles en África y resulta valioso porque aporta datos importantes sobre bienes de consumo que en la Europa de la época se valoraban altamente. Don Juan de Austria lo nombró veedor (inspector) de la intendencia del ejército real, por lo cual sufrió bastantes amarguras; en ese desempeño hizo la Guerra de las Alpujarras, lo que aprovechó para su segunda obra, Historia de la rebelión y castigo de los moriscos del reino de Granada (Málaga, 1600). En 1579 elevó un memorial a Felipe II para exponer que tras cuarenta años de servicio en las guerras de África e Italia, y la de las Alpujarras, una alcaría que se le había concedido en la ciudad de Vélez Málaga no le bastaba para sustentar su casa y pedía se le hiciese merced. Su solicitud fue rechazada por el secretario Juan Vázquez Salazar.

La presente obra se distingue por una serie de características que vienen siendo tópicas. De un lado, la escrupulosa exactitud de los hechos, frente a las fantasías de Pérez de Hita. De otro la defensa a ultranza del estado filipino, por oposición a los puntos de vista de Hurtado de Mendoza, el cual, como su familia, se muestra reticente a la política de represión a ultranza simbolizada por D. Pedro de Deza y las campañas de D. Juan de Austria.

El autor centrará su atención en cuatro aspectos principales para dar coherencia a la descripción de los hechos. En primer lugar los antecedentes de la rebelión. En segundo los problemas de identidad y aculturación de los moriscos sublevados. En tercero el papel de la intervención turca y norteafricana en la guerra. En cuarto las contradicciones y políticas diferentes que se dan en el campo cristiano con respecto a los medios para acabar con la revuelta y las diferentes visiones del problema morisco.
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