Moriscos del reino de granada

Conjunto de testimonios referentes a los cortijos de Roma y Chauchina pertenecientes a moriscos, emitidos por Gonzalo Fernández de Córdoba

Manuscrito sobre papel.
Granada, 1554 – 1613

Entre 1482 y 1492 tiene lugar la guerra de Granada y la participación de Gonzalo Fernández de Cordoba, el Gran Capitán, en ella. A punto de cumplir treinta años, Gonzalo entra en la vida pública de servidor de la corona en la guerra de Granada. Entre 1481 y 1485, y con la idea clara de que se ocuparían ciudades, plazas fuertes y castillos, junto al azuzamiento de los conflictos internos de la familia real granadina, se da un importante y decisivo empuje al conflicto.

Otro trienio más, de mayo de 1486 a febrero de 1489, y la guerra se acerca casi a su clímax. En este segundo trienio caerán para los cristianos Loja e Illora. Asimismo, tuvo lugar en este trienio el episodio de la escaramuza en el campo de Almorava, a las afueras de Granada, la primera hazaña importante de Gonzalo de Córdoba.

La guerra de Granada continúa, pero de una forma sórdida y poco clara. Gonzalo de Córdoba en Illora prosigue sus acciones bélicas, pero también frecuenta la amistad con Boadil; defendiendo el diálogo entre cristinos y musulmanes será el héroe de las calles de Granada.

En esta línea de actividad militar y política, entre 1487 y 1489 Gonzalo se muestra como negociador y cree que la mejor solución para Granada es el pacto con beneficiosas consecuencias económicas, y no la guerra frente a Boadil, justo lo contrario de lo que opina la línea de la casa real.

En la primavera de 1489 la corte anunció la nueva campaña militar, iniciándose en abril el asedio. A fines de este año se rinde Baza, y poco después Almería y Guadix. En 1490 comienzan las difíciles negociaciones de uno y otro lado para la paz, con Gonzalo como uno de los interlocutores, y en el verano de 1491 empieza el asedio a Granada desde el construido campamento de Santa Fe. Las negociaciones terminan con la toma de Granada el uno de enero de 1492.